Los Archivos Históricos Provinciales canarios se han convertido en centros de referencia en lo relativo la conservación, organización, descripción, restauración y difusión del Patrimonio Documental Canario, tanto en lo relativo a los fondos que custodian, como en la puesta en marcha de las iniciativas articuladas desde el Gobierno de Canarias sobre el particular con destino al resto de nuestra sociedad.

El Archivo Histórico Provincial de Las Palmas ‘Joaquín Blanco’ y el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife son, hoy por hoy, los archivos más importantes del Archipiélago por el volumen de documentos que custodian, por la amplitud del arco cronológico abarcado (desde la conquista hasta los primeros años del siglo XXI), variedad tipológica, valor histórico, y por la la amplitud geográfica de su procedencia, pues junto con los documentos producidos en Canarias también se dan cita los originarios de la Península, Europa, América, África o Asia.

En sus depósitos se custodian documentos de las personas e instituciones canarias, públicas y privadas, del Antiguo Régimen (siglos XV, XVI, XVII y XVIII), la etapa contemporánea (siglos XIX, XX), y los primeros años de la centuria actual. En estos centros reposa la plasmación documental de la actividad desarrollada en nuestra tierra por organismos y particulares lejanos ya en el tiempo.

También los de otros más cercanos en el tiempo, la memoria colectiva y la vida diaria de todos (Hacienda, Agencia Tributaria, Tribunales, Departamentos del Gobierno de Canarias, Seguridad Social, Catastro, Notarios…).

Todos con la obligación legal de transferir sus documentos, según plazos perfectamente establecidos y reglados. De ello se deriva una realidad poco conocida y – quizá- menos valorada: A los Archivos Históricos provinciales acuden los ciudadanos no solo para dar respuesta aun interés histórico más o menos científico o erudito, sino también para salvaguardar sus derechos más actuales.

Durante el último año se ha impulsado la organización de estos fondos, la elaboración de instrumentos de descripción (inventarios, catálogos, guías…), la restauración de la documentación, la difusión de la misma y la implantación de las nuevas tecnologías.

En este campo el avance ha sido notorio en la digitalización de los documentos, y en la posibilidad de acceso a ellos a través de internet, desde los portales de ambos Archivos. Paralelamente, estos centros se han ido posicionando en el papel de referentes regionales, asesorando y apoyando a otros archivos de distinta titularidad en relación a todos los campos mencionados.